lunes, 6 de febrero de 2017

“Los nombres de la locura”de Abel Langer, por Osvaldo M. Couso


Hay quien augura la próxima desaparición del libro como objeto. No lo creo demasiado y celebro la aparición de un nuevo libro y la ocasión de comentarlo. Mi modo de celebrar es presentar, contar más o menos brevemente, algo del contenido del libro.

Como dice Abel Langer en uno de los capítulos, Freud es producido, segregado y renegado por la modernidad. Freud cambia el mundo, opera un formidable descentramiento del hombre (que abarca todos los órdenes de lo social y de lo cultural), al inventar el Inconsciente. Infringe una profunda herida narcisística al hombre que hasta entonces consideraba que lo esencial, lo que lo definía por entero eran la conciencia y la razón.

sábado, 10 de septiembre de 2016

Presentación del libro "Los nombres de la locura", texto de Horacio Gonzalez


En su prólogo a “Los nombres de la locura” Abel Langer nos habla de una interconexión, o de una conectividad, como diríamos hoy, de ese algo común que relaciona saberes clausurados muchas veces sobre sus propios cercados, organizados con lenguajes que le son propios y cifras de interpretación que le corresponden con exclusividad. Esta conexión, o mejor, la compuerta más amplia que abre Abel, es la pregunta sobre la literatura y más específicamente, sobre la relación entre Psicoanálisis y Literatura. Al construir la trilogía Cervantes, Freud, Lacan, sugiere un lugar para una obra célebre del idioma español, en una misma categorización o nivel en los que se hallan los nombres de Lacan y Freud.

Presentación del libro “;Los nombres de la locura” por Héctor Dematine.

En primer lugar, quiero agradecer a mi queridísimo Abel Langer por su invitación a participar en la presentación y la celebración de su libro, “Los nombres de la locura. Cervantes-Freud-Lacan. Arrabales de la letra: cultura, locuras y psicosis”
Es para mí realmente un honor estar en esta mesa en compañía del autor con quien nos une una profunda amistad desde hace muchos años, con estos panelistas con quienes me congratulo compartirla y, por supuesto, con todos ustedes que han tenido la amabilidad de estar hoy, aquí presentes.
Suele ser común, en este tipo de ocasiones, comenzar la exposición haciendo una semblanza más o menos formal del autor y de su trayectoria, la que regularmente oficia como una suerte de preámbulo a los comentarios sobre el objeto de esta cita, es decir el libro mismo.
Sin embargo, en esta ocasión, creo que podemos, sin pérdida, ahorrárnosla, ya que Abel ha devenido, sin duda, un personaje casi “mítico” en nuestro medio …a tal punto que si no existiera, deberíamos inventarlo.
Por tanto puedo, razonablemente, suponer que su vasta trayectoria en los más variados frentes - como psicólogo, psicoanalista, docente, escritor, investigador, librero, militante, historiador de la carrera de Psicología, entre varias otras prácticas- resulta conocida por la mayoría de los que estamos aquí, lo que nos evita una enumeración, que en su caso resultaría prácticamente inabarcable.

martes, 2 de agosto de 2016

Dialogan León Felipe, Freud y Lacan acerca de locuras, psicosis, el tiempo y los planetas

El presente texto es un adelanto de mi libro “Los nombres de la locura. Arrabales de la letra: Cervantes,   Freud, Lacan”, de inminente aparición. 



                 
                                                              “En algún lado hay algo que garantiza la verdad de la realidad”                                                                                             Jacques Lacan  Seminario “Los cuatro conceptos…”

                                                                   “La eternidad es una imagen hecha con sustancia de tiempo”
                                                                                             Jorge Luis Borges  “Historia de la eternidad”

             
                                        “Ya no hay locos, amigos, ya no hay locos. Se murió aquel manchego
                                          aquel estrafalario fantasma del desierto y…ni en España hay locos.
                                          Todo el mundo está cuerdo, terrible, monstruosamente cuerdo.
                                          Oid…esto,  historiadores…filósofos…loqueros …
                                          …

viernes, 29 de agosto de 2014

Relato de las detenciones, sus orígenes y consecuencias

Presentación ante la Secretaría de DD.HH. de la Nación en razón de la sanción de ley 26.913 de reparación histórica

Por Abel Langer

Las actividades políticas del suscripto comienzan alrededor de los años 1955/56, posteriormente al golpe militar del septiembre del ’55 dado que trabajaba en el Correo Central y fui testigo involuntario de los bombardeos de junio de 1955 a la Plaza de Mayo y sus alrededores. En ése lugar de trabajo comencé mi militancia político-sindical teniendo como compañero de las mismas a Héctor Anabitarte(*). En el año 1959, a raíz de una huelga de trabajadores postales y producto de mi posición intransigente con la dirección del sindicato (Foecyt), sufro una serie de traslados a diversas sucursales hasta que soy despedido en al año 1960. Al mismo tiempo mi militancia se desplazó, en razón del conflicto universitario conocido como “laica-libre”, a la Universidad, Facultad de Filosofía y Letras, en donde cursaba la carrera de sociología ya desde el año 1958, participando de la militancia estudiantil y como miembro del CEFYL (Centro de estudiantes) soy elegido para viajar representado al mismo, a la FUBA y a la FUA, al “Festival de la juventud” a realizarse en la ciudad de Viena en el año 1959. Posteriormente al mismo viajo a los países socialistas (Hungría, Checoslovaquia y Polonia, país este último en cuya ciudad de Poznan presido un congreso en razón de cumplirse en 20 aniversario de la invasión de la Alemania nazi a Polonia: 19/IX/1939-19/IX/1959))

El sujeto “de” la devastación y el sujeto “en” la devastación



A la memoria de Ignacio Lewkowicz


El inconciente es el basurero de la historia” Jacques Lacan

Asistimos al derrumbe de costumbres, tradiciones y lenguas que se metamorfosean en pequeñas partículas onomatopéyicas, fonemáticas, y que, a veces, ni llegan a constituirse en fonemas y quedan reducidas a sonidos casi guturales dichos sin necesidad de la presencia del prójimo y “transmitidas” a distancia: el “CQC” (caiga quién caiga) que nos adelanta y nos dice de la caída en tiempo libre de las posibilidades de discriminar y de nombrar al objeto con palabras que no se presenten solamente en su sonido gutural y discordante, propiciando la caída del objeto pulsional.